Experiencia VOLUNTARIADO en El Centro Botín
Ya hace unos meses que soy voluntaria del Centro Botín, centro de arte y cultura localizado en Santander.
No era de extrañar que me quisiera vincular, de alguna forma, al Centro, así que sucedió lo esperado.
Arte. Cultura. Santander. Estaba todo como hecho a mi medida. Todo cuadraba para que yo pudiera formar parte del Centro Botín, ese que sale en todas las fotos de Instagram y Facebook, y al que todo el mundo comenta por Twitter que ha ido.
Así que me hice el siguiente esquema mental en mi cabeza:
El primer paso era estar interesada y querer formar parte, y el segundo era ponerme en contacto con El Centro Botín, concretamente en la sección de voluntariado.
¿Por qué voluntariado y no otra cosa?
Era la forma más sencilla y rápida de formar parte del proyecto y estar en contacto con el arte y la cultura. No tenía que ser especialista en ningún campo, solo tener ganas. Aunque no te pedían ningún título de nada, valoraban la riqueza de idiomas y ambiciones artísticas y culturales. Justo lo que me gustaba.
Llamé a la coordinadora del Servicio de Voluntariado para que me conociera y supiera un poco más de mí. Aunque no fue una entrevista como tal, esa llamada sirvió para que me diera "el visto bueno" y una vez eso, proponerme distintas actividades en las que podía participar como voluntaria a partir de ese mismo día.
Me explicó que podía participar en las actividades que me apetecieran. Ella mandaba un correo electrónico a todos los voluntarios con la programación de actividades para ese mes y cada uno elegía a cuál/cuáles quería ir. Solo había que apuntarse solicitando la/s actividad/es a la/s que querías ir para tener en cuenta el número de voluntarios en cada actividad y que no hubiera demasiados en cada una. Otra cosa que me gustó de apuntarse libremente a lo que prefiriese, es que cada vez iba a coincidir con voluntarios distintos, con los que podía compartir experiencias vividas y la que estuviéramos experimentando en ese momento.
Al saber que yo era trilingüe (por la conversación anterior), al principio me propuso la función de orientar y dar información básica (dónde está cada cosa: puerta, ascensor... u horarios) a la gente que iba a visitar el Centro. Era buena idea dado que el Centro Botín es un icono de Santander (como digo yo, la Torre Eiffel de Santander) al que acuden muchos turistas y siempre está bien (por imagen y por la comunicación) que la información llegue a todos por igual de bien y que todos puedan disfrutar de lo que ven, lo que sienten y de donde están.
Cuando me lo contaba, yo iba imaginándome en mi cabeza cómo sería, y fue en ese momento cuando la pensé más a fondo y me di cuenta de que yo era la que estaría más desorientada en el edificio que los propios que me preguntarían... Fue el momento. Más tarde, lo pensé en frío y pensé que todo era ponerse; me aprendía dónde estaban los baños, las entradas a las exposiciones y los horarios. Fácil y sencillo. Pero no me arrepentí de rechazar esta propuesta porque, tras esta, vino LA propuesta, la que encajaba más conmigo, por lo que yo había decidido ser voluntaria: el arte y la cultura.
Como ya he dicho, intenté barajar más opciones a ver si había una que tuviera algo de arte y cultura (la idea base del Centro). Y en efecto. La actividad trataba la percepción del arte a través de los sentidos, a la vez de conocernos a nosotros mismos por ellos, sobre todo por el tacto.
Acepté.
Empezaba el viernes por la tarde (sesión de adultos) y se repetía la misma actividad el sábado por la mañana (sesión de niños).
Cuando finalizó la conversación, quedé en enviarle unos datos que me dijo, los cuales incluían mi talla de camiseta (como uniforme de voluntaria del Centro). Me emocionó bastante que me lo preguntara porque tener esa camiseta significaba que ya era parte del Centro Botín, ese objetivo que me había marcado hace unos meses.
Información básica sobre el Centro Botín:
Lo que hace atractivo el Centro es el propio edificio, por su arquitectura moderna y discreta a la vez que llamativa, y las exposiciones y actividades que se desarrollan en él.
Las exposiciones están todas relacionadas con el arte y la cultura. Tienen una duración de unos meses y puede visitarlas todo el público que quiera sin cita previa. Existen tres formas para disfrutar de ellas:
-Entrada general: 8€.
-Gratuito para Amigos del Centro Botín. Hay distintas categorías de Amigo, y puedes escoger la que mejor vaya contigo.
-Mediante El Pase: Entrada ilimitada a todas las exposiciones. Cuesta 2 € conseguirlo, pero solo está disponible para los residentes o empadronados en Cantabria.
Paralelo a las exposiciones, están las actividades. Estas se pueden clasificar en visitas, cursos, conciertos y ciclos de cine. A diferencia de las anteriores, las actividades están programadas para un día y hora concretos, es decir, no son temporales y requieren apuntarse previamente, ya que en la mayoría de ellas hay aforo limitado. En muchas ocasiones, las actividades se repiten varias veces en un plazo dos o tres meses, para dar cabida y posibilidades a más gente. Puedes asistir a ellas por medio de la entrada general, siendo Amigo (te hacen un descuento en la entrada) e incluso hay algunas que son gratis.
No era de extrañar que me quisiera vincular, de alguna forma, al Centro, así que sucedió lo esperado.
Arte. Cultura. Santander. Estaba todo como hecho a mi medida. Todo cuadraba para que yo pudiera formar parte del Centro Botín, ese que sale en todas las fotos de Instagram y Facebook, y al que todo el mundo comenta por Twitter que ha ido.
Así que me hice el siguiente esquema mental en mi cabeza:
El primer paso era estar interesada y querer formar parte, y el segundo era ponerme en contacto con El Centro Botín, concretamente en la sección de voluntariado.
¿Por qué voluntariado y no otra cosa?
Era la forma más sencilla y rápida de formar parte del proyecto y estar en contacto con el arte y la cultura. No tenía que ser especialista en ningún campo, solo tener ganas. Aunque no te pedían ningún título de nada, valoraban la riqueza de idiomas y ambiciones artísticas y culturales. Justo lo que me gustaba.
Llamé a la coordinadora del Servicio de Voluntariado para que me conociera y supiera un poco más de mí. Aunque no fue una entrevista como tal, esa llamada sirvió para que me diera "el visto bueno" y una vez eso, proponerme distintas actividades en las que podía participar como voluntaria a partir de ese mismo día.
Me explicó que podía participar en las actividades que me apetecieran. Ella mandaba un correo electrónico a todos los voluntarios con la programación de actividades para ese mes y cada uno elegía a cuál/cuáles quería ir. Solo había que apuntarse solicitando la/s actividad/es a la/s que querías ir para tener en cuenta el número de voluntarios en cada actividad y que no hubiera demasiados en cada una. Otra cosa que me gustó de apuntarse libremente a lo que prefiriese, es que cada vez iba a coincidir con voluntarios distintos, con los que podía compartir experiencias vividas y la que estuviéramos experimentando en ese momento.
Al saber que yo era trilingüe (por la conversación anterior), al principio me propuso la función de orientar y dar información básica (dónde está cada cosa: puerta, ascensor... u horarios) a la gente que iba a visitar el Centro. Era buena idea dado que el Centro Botín es un icono de Santander (como digo yo, la Torre Eiffel de Santander) al que acuden muchos turistas y siempre está bien (por imagen y por la comunicación) que la información llegue a todos por igual de bien y que todos puedan disfrutar de lo que ven, lo que sienten y de donde están.
Cuando me lo contaba, yo iba imaginándome en mi cabeza cómo sería, y fue en ese momento cuando la pensé más a fondo y me di cuenta de que yo era la que estaría más desorientada en el edificio que los propios que me preguntarían... Fue el momento. Más tarde, lo pensé en frío y pensé que todo era ponerse; me aprendía dónde estaban los baños, las entradas a las exposiciones y los horarios. Fácil y sencillo. Pero no me arrepentí de rechazar esta propuesta porque, tras esta, vino LA propuesta, la que encajaba más conmigo, por lo que yo había decidido ser voluntaria: el arte y la cultura.
Como ya he dicho, intenté barajar más opciones a ver si había una que tuviera algo de arte y cultura (la idea base del Centro). Y en efecto. La actividad trataba la percepción del arte a través de los sentidos, a la vez de conocernos a nosotros mismos por ellos, sobre todo por el tacto.
Acepté.
Empezaba el viernes por la tarde (sesión de adultos) y se repetía la misma actividad el sábado por la mañana (sesión de niños).
Cuando finalizó la conversación, quedé en enviarle unos datos que me dijo, los cuales incluían mi talla de camiseta (como uniforme de voluntaria del Centro). Me emocionó bastante que me lo preguntara porque tener esa camiseta significaba que ya era parte del Centro Botín, ese objetivo que me había marcado hace unos meses.
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Información básica sobre el Centro Botín:
Lo que hace atractivo el Centro es el propio edificio, por su arquitectura moderna y discreta a la vez que llamativa, y las exposiciones y actividades que se desarrollan en él.
Las exposiciones están todas relacionadas con el arte y la cultura. Tienen una duración de unos meses y puede visitarlas todo el público que quiera sin cita previa. Existen tres formas para disfrutar de ellas:
-Entrada general: 8€.
-Gratuito para Amigos del Centro Botín. Hay distintas categorías de Amigo, y puedes escoger la que mejor vaya contigo.
-Mediante El Pase: Entrada ilimitada a todas las exposiciones. Cuesta 2 € conseguirlo, pero solo está disponible para los residentes o empadronados en Cantabria.
Paralelo a las exposiciones, están las actividades. Estas se pueden clasificar en visitas, cursos, conciertos y ciclos de cine. A diferencia de las anteriores, las actividades están programadas para un día y hora concretos, es decir, no son temporales y requieren apuntarse previamente, ya que en la mayoría de ellas hay aforo limitado. En muchas ocasiones, las actividades se repiten varias veces en un plazo dos o tres meses, para dar cabida y posibilidades a más gente. Puedes asistir a ellas por medio de la entrada general, siendo Amigo (te hacen un descuento en la entrada) e incluso hay algunas que son gratis.